Archive for febrero, 2026

¡QUÉ IDEA!

domingo, febrero 22nd, 2026

Lo primero es felicitaros y felicitarme a mí misma porque ha salido el sol y en consecuencia el cielo es azul durante el día y rojo naranja y morado a la hora en que se acuestan las gallinas. Como debe ser, estaba ya hartita de los cielos blancos de la mañana a la noche.

Y después, qué tristeza, darle una vueltita mental a esto de los señores acosando, pegando, violando y cargándose a las señoras. En general a la suya propia o que lo fue. Y si hay niños cerca pues… también. Ya puestos…

Todo esto, con ser espeluznante, no es lo peor. Lo tremendo es lo que lo rodea. Si la mujer no denuncia, se la juega. Literalmente. Si denuncia, se la carga. Porque la primera sospecha es que sea una mentirosa. O una exagerada. O una ambiciosa que quiera medrar en su trabajo sin tener méritos para ello. O…

Está además la teoría de la provocación.. ¿Cómo iba vestida? ¿A qué horas andaba sola por la calle?. Porque hay algunas que a base de escote y minifalda van provocando y como la carne es débil, pues ya se sabe.

Como si una mujer se levantara una mañana y se dijera «voy a poner una denuncia, que hoy tengo el día alegre y combativo». Añádase a ello lo de las decorativas pulseritas para tobillo de maltratadores que, como todo el mundo sabe, funcionan perfectamente, ya lo ha dicho la ministra.

Parece que a nuestra sociedad (y la sociedad somos todos, como Hacienda) le cuesta admitir que la violencia hacia la mujer existe. La llamen violencia familiar, violencia de género o como quieran. En esta sociedad patriarcal y posmoderna continuamos con el «la maté porque era mía». Y ya sé que no hace 15 días una mujer mató a su marido. Pero es la excepción que confirma la regla.

Total, que en las dudas, la mujer es puesta bajo sospecha y después ya se verá. Por eso pienso que las chicas tenemos que seguir pensando hasta dar con una solución. Yo he encontrado un remedio bastante apropiado pero, desdichadamente, solo parcial. Sirve para evitar violaciones, o sea, la agresión sexual con penetración. Se trata del recordado Cinturón de Castidad de garantizado éxito desde la Edad Media. No es cómodo, es cierto, pero ya puede una ir provocando con un vestido pegadísimo al cuerpo, las pechugas casi fuera y etc. podrá ser acosada, sobada y otro etc. Pero de agresión con penetración, nada. Que se fastidie el violador. Si teneis más ideas sobre este tema, contadme por favor.

LOS SUSTOS Y LOS DÍAS

jueves, febrero 12th, 2026

Se me van las horas, los días, las semanas y no me atrevo a escribir. Debido al susto permanente en que vivo (vivimos). Hoy toca incendio, mañana tren, al otro diluvio. Mi amiga Pilar opina que la culpa de todo la tiene Pedro Sánchez porque es gafe: Todo lo que pueda pasar en la Madre Naturaleza que la convierta en Madrastra Naturaleza e incluso en terrible Cuñada Naturaleza, pasará. Un día toca volcán indignado y al siguiente borrasca salvaje.

Luego, por si fuera poco desastre, llegan los políticos a comentar. Y los comentarios ya no hay cuerpo que los aguante. Todo es culpa del partido de enfrente. Pero, por si no nos habíamos dado cuenta, se cruzan improperios e insultos a grito pelado. Que quede claro que el culpable es además ladrón, corrupto y psicópata y su madre y su cuñado más todavía.

Así que yo, que tengo como cualquiera mi opinión, me callo y me la guardo en un cajón secreto. No estoy para sustos (más). Si acaso me siento obligada, no por solidaridad sino por mujer, a opinar en voz alta sobre el lío de la concejala de Móstoles y lo último de la chica Mouliáa. No sirve de nada pero al menos me desahogo. Desde el Gobierno y los partidos que no son Gobierno, nos animan a las mujeres a denunciar cualquier forma de acoso o sobe. Pero no sé para qué. ¿Para que un juez nos pregunte en público si «a usted le chupó las tetas»?. ¿Para que un compañero de partido diga en rueda de prensa que usted «va de mala fe»? ¿Para que en el mismo partido, que es el suyo, digan que usted lo que tiene es «ambición» (algo prohibidísimo para las mujeres)? ¿Para que confundan churras con merinas y el tirar los tejos con la falta de respeto y el acoso sexual? El último susto me lo he llevado con esa frase tremenda del político de turno inquiriendo ¿»tú cómo ligas, pregunto»?

En este país le hemos reído la gracia a Julio Iglesias cuando presumía de haberse acostado con 3000 mujeres, en lugar de mandarlo al psicólogo a ver si le arreglaban lo de la adicción al sexo. Y nos parecían cosas de picarón las públicas infidelidades del campechano emérito. Pues de aquellos polvos vienen estos lodos en que un juez emplea lenguaje tabernario para dirigirse a la denunciante y un político se hace un lío con las maneras de ligar. Otro susto. Y un asco.